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lunes, 19 de octubre de 2009

Y entonces ¿Qué pasó?...



Nadie entiende como es que un joven secuestrado durante 21 días en condiciones primitivas, en una choza y siendo alimentado pobremente pueda aparecer con un aspecto tan saludable, afeitado, recortado y hasta sonrosado…

Nadie entiende como unos presuntos secuestradores entregados vivos aparezcan luego muertos en un supuesto intercambio de disparos…


Nadie entiende de un policía gravemente herido en un enfrentamiento -y luego solo tiene un rasguño- tenga una expresión de total desorientación al ser cuestionado sobre un incidente que debía estar muy fresco en su memoria…


Nadie entiende como personas apresadas en la vía pública a la vista de todos, de pronto desaparezcan y estén ahora “prófugos”…


Nadie entiende un insistente rumor sobre la ejecución de un implicado con un bate y unos cuerpos calcinados que se han encontrado…


La reacción natural de la población ante tantas mentiras es no creer nada. Sin embargo la reacción es exagerada. El análisis criminológico indica que al menos algunos elementos de la versión oficial son reales.


Decidimos proponer una versión criminológicamente mas lógica y creíble. He aquí lo que probablemente paso:


No fue un autosecuestro. El secuestro fue verdadero. Pero tampoco es cierto que el secuestrado estuviera en condiciones paupérrimas. De ahí su aspecto saludable.


El rescate probablemente se pagó, aunque se haya recobrado. Es probablemente por medio del rastreo de la entrega como la policía desarmó el secuestro.


La policía, al tanto de que muchos de los secuestradores habían estado involucrados en al menos 4 secuestros anteriores, decidió “poner un ejemplo” y ejecutar a los secuestradores. Es así como “desaparecen” dos implicados –posiblemente unos cuerpos calcinados que se han encontrado- y mueren en un “intercambio de disparos” dos más…


Es, probablemente, lo que pasó…

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